Vodafone ha decidido cambiar las condiciones de las tarjetas prepago a partir del 18 de octubre. Esta modificación en las condiciones afectará únicamente a la caducidad de las tarjetas, modificando el periodo de validez de éstas a 9 meses desde la activación o última recarga.

Hasta aquí ningún cambio respecto a las condiciones anteriores. Pero a partir del 18 de octubre, si pasados los 9 meses el cliente no ha realizado una recarga, se iniciará un periodo de 1 mes en el que sólo se podrán recibir llamadas. Si en el plazo de este mes el cliente sigue sin recargar su tarjeta prepago, su línea será suspendida y el usuario perderá su número de teléfono.



Por lo tanto, los clientes de Vodafone con tarjetas prepago deberán realizar como mínimo una recarga cada 10 meses para no perder la línea. Antes de este cambio dicho periodo era de 12 meses, ya que pasados los 9 meses el cliente tenía 3 meses más para poder recargar su tartjeta sin perder el número.

Con estos movimientos en las compañías cada vez es más evidente que a las grandes lo que más les interesa son los clientes de contrato, empeorando continuamente las condiciones y tarifas de las tarjetas prepago.